Windows, la auténtica alternativa

Mucho tiempo sin escribir, por temas de trabajo, pero vuelvo a coger las riendas para hablar de un tema que está «de moda» entre los que somos profesionales de la informática, en cualquiera de sus vertientes. El tema es simple: todos los sistemas operativos tienen base en Unix, menos Windows. ¿Cuál es realmente la ALTERNATIVA para los usuarios?

Windows es alternativo.

No olvidemos que, básicamente, es una implementación de la idea original de GUI que creó la empresa Xerox, en 1980, dentro de una base inicial de MS-DOS (el padre de IBM-DOS, y no al revés), que ha ido evolucionando, siempre dentro de sus propias tecnologí­as, y ha mejorado con el paso de los años.

Todos los demás sistemas operativos están basados en Unix, hasta el MacOS (y es fácil de comprobar eso: basta con abrir un terminal en el GUI de MacOS y se verá que la estructura de directorios es similar a Unix, así como los comandos del sistema) Originalmente, MacOS estaba basado en OS/2 Warp, de IBM, que era una implementación Unix «a la IBManera» (Curioso, los padres del IBM PC se «alí­an» con la «competencia»). Pero MacOS ha ido evolucionando por su lado y ahora parece más una «distro» de Linux con caracterí­sticas «únicas» que un sistema operativo «diferente a todos los demás».

Que Linux es muy bonito, es una verdad como un templo. De hecho, en este momento estoy escribiendo desde una máquina con SuSE 10.1, usando Firefox como navegador, y el XGL sobre Gnome como gestor de ventanas. Respecto a las acusaciones y hechos, a efectos funcionales de «legitimidad», «honestidad», «monopolio»… de Microsoft, es que, sí­, en efecto, éstos han comprado muchas empresas y otras se las han cargado, porque han podido hacerlo, pero eso lo hacen todas las empresas que crecen, pues es una polí­tica corporativista basada en limpiar los chinos del camino para seguir avanzando, y de la cual saldrá ganador quien más pueda (véase ejemplo de Google con YouTube). Aunque no se han cargado empresas de Linux, e incluso no ha habido noticias, desde 1998, de que Lindows viera la luz definitivamente. (Lindows se suponí­a que iba a ser una respuesta de Microsoft al subidón que estaban cogiendo las distribuciones de Linux. Obviamente, un globo sonda.)

¿Monopolio de Microsoft?

Desde 1994 puedes ponerte un Unix del «sabor» que prefieras en tu máquina. Tienes distribuciones Linux a patadas, y encima las Juntas de Extremadura y de Andalucí­a tienen su propia «distro» (GuadaLinex en Andalucí­a y LinEx, en Extremadura), ambas basadas en Debian. Existe un plan regional en ambas comunidades por el cual la Junta correspondiente te financia un tanto por ciento de la compra de un nuevo ordenador si le pones la «distro» de Linux que ellos te facilitan. Eso suena chantajista, máxime cuando la mayorí­a de la gente que compra un ordenador hoy en dí­a es, básicamente, para bajarse pelis y música, para chatear y navegar por Internet, y para jugar. Lo de las pelis y la música, con las distros de Linux actuales, es una tarea más apropiada para usuarios avanzados, o profesionales del sector que estamos hartos de compilar software y de instalarlo en su lugar adecuado, que para los neófitos que no saben ni manejar el ratón. Ahí­ está la barrera, en que la gente quiere el ordenador para soluciones prontas, mientras que hay una serie de compañeros informáticos que, porque saben manejar Linux, quieren inculcárselo al resto del personal, que no quiere complicarse la vida, aún siendo estudiantes: Quieren su PC para meterse en páginas webs guarretosas, bajarse música y pelis, jugar y, si queda tiempo, hacer los trabajos de la «Uni» con el Word (pirata, por supuesto, como mandan los cánones de la juventud «eMulera» española… Y no el de la SGAE… :D)

Bueno… ¿Y por qué Windows y no Mac? Apple se decantó en su negocio por acompañar a «su» software (desarrollado por IBM, no lo olvidemos) de un hardware especí­fico y Microsoft se dejó los cojones en hacerlo compatible con todo lo que saliera al mercado, surgiendo muchí­simas empresas de Hardware que disponí­an de todas las especificaciones necesarias para que sus productos funcionaran (siempre en PC’s compatibles), a diferencia de Apple, que cerraba sus especificaciones para que sólo «determinado» hardware funcionara. Así­, las empresas desarrolladoras vieron en las máquinas Macintosh las caracterí­sticas especí­ficas para diseño y edición de ví­deo (potencia gráfica mejorada por la utilización, hasta el PowerMac G4, de procesadores PowerPC, de IBM – cosa curiosa siendo IBM el creador de lo que hoy conocemos como PC – en contra a los antiguos RISC y Motorola de las primeras máquinas de Apple). Otra cosa realmente curiosa es que estarí­amos cambiando el nombre de los protagonistas en caso de que Apple hubiera tenido más aceptación en el mercado que Microsoft. Y, para más INRI, ahora Apple cambia la arquitectura de sus máquinas a Intel… ¿Qué demonios está sucediendo?

Más leña al fuego: Apple sacó al mercado, hace un par de años, un dispositivo de almacenamiento de alta capacidad llamado iPod. El aparatito es un reproductor MP3 que tiene su propia plataforma informática, llamada iTunes, la «evolución» de QuickTime. Pues bien, Apple no permite otros programas reproductores externos en sus máquinas, no pudiendo usar WinAmp, por ejemplo, de forma predeterminada, y llega la Unión Europea y dicen que Microsoft es un monopolista por incluir, de serie, el Windows Media Player. ¡Vamos a ver, almas de cántaro, que el Reproductor Multimedia de Windows es más viejo que cagar sentao!. Y yo prefiero el Windows Media Player a basuras que reproducen sólo un par de formatos y van precedidas de que son gratuitas. De hecho, fíjate si Microsoft será «monopolí­stico», que en Windows S͍ puedes usar, desde hace años, muchos reproductores «alternativos» al que viene implementado, como PowerDVD, Nero ShowTime, VLC Player, el mismí­simo Apple QuickTime… Entonces ¿Por qué multan a Microsoft y no a Apple? ¿Es por la cuota de mercado? ¡Cinismo en estado puro! Los Códecs son milagrosos, y parece que no sienta bien que Windows esté pensado para integrar códecs con un sencillí­simo instalador (y un reinicio del sistema, o sin reinicio ni nada, según la versión de Windows que te hayan pirat… que hayas comprado :lol:). O a lo mejor quieren separarlo del resto del sistema operativo para que sanguijuelas como la SGAE vayan a pedirle a «papá» ZP que le ponga un cánon al reprodustó malo de los piratas. ¿Quién sabe?

Es fin, hay más notoriedades: ¿Por qué todas las distros Linux sueñan con parecerse gráficamente a Windows? Esa es una buena pregunta, porque Windows NO SUEёA con parecerse a los derivados de Unix (ni a Unix en sí­). Prueba de ello es que Microsoft implementó también su propio concepto de seguridad con Passport y .Net, que será mejor o peor, más bonito o menos, pero ahí­ está. ¿Qué cojones, no? Una sola empresa hace lo que un millón de contribuidores a la «comunidad de la GPL», y encima le queda estable y modulable, aunque a veces se «rompa» (es lógico que, cuando juegas con tantas arquitecturas hardware como Microsoft, por algún lado pete, de ahí­ los problemas habidos con versiones anteriores de Windows). Eso tiene su mérito, digo yo. Recordemos que la base de Linux es Unix, un sistema operativo con un nivel de seguridad altamente personalizable, de serie, así­ que el tema de seguridad ya se lo encontraron hecho los que empezaron a hacer sus versiones o distros.

Obviamente, no todo es bueno para Microsoft, y algo que detesto sobremanera es el galimatí­as de los lenguajes .Net, puesto que son refritos entre clásicos propios, como Visual Basic; y Java y otras tecnologí­as que, en algunos casos, parecen sacadas de una chistera, cual truco de magia malo. Y me consta que Microsoft ya intentó algo similar hace años, con la creación de Visual J++, una tecnologí­a que pasó sin pena ni gloria (casi como Windows Mierdeni…quiero decir, Millenium… 😀 – un «juguetito» a olvidar -) por los ordenadores de algunos profesionales, y que actualmente ha sido evolucionado a Visual C#.

Creo que la envidia es mala, y que muchos de los que critican a Microsoft es porque desearí­an ocupar su posición en el Mercado. Aluden a los errores de Windows, pero recordemos que, en Linux, una cagada de tamaño medio significa la reinstalación del sistema, mientras que el mecanismo de Windows permite restaurar el sistema con total seguridad. Vale que eso ocupa más espacio en el disco, pero ¿dónde quieres que meta tu seguro? ¿En la Papelera de Reciclaje?

Así­ pues, tenemos la «alternativa» y el «software libre», y cada uno está indicado para unas soluciones diferentes. No nos engañemos: mucha gente necesita Windows por su versatilidad y fácil aprendizaje, y el hecho de que los profesionales usemos Linux en según qué casos no debe ser el argumento determinante a la hora de intentar metérselo con calzador a la gente, porque aún no ha llegado al nivel de sencillez que tienen los sistemas operativos de Microsoft desde 1981. Y 25 años de retraso al respecto son muchos años como para que nadie se haya dado cuenta de que el asunto es mucho más que una mera cuestión de monopolio… Y si los otros se quejan, pues que aprendan a hacer las cosas bien, y no vayan de listillos sólo porque pueden trastear en el código fuente que otros desarrolladores tuvieron a bien dejar libre.