Otra Navidad Más

Otro año más que volvemos a cruzarnos por estas fechas.

Mirando algunos blogs por ahí, he visto que hay quien escribe diciendo que qué fechas más malas, que hay niños que no tienen Navidad, que si los países pobres, etc… Desde luego, hay que ser hipócrita para hacer énfasis en esos temas justo en estas fechas. Con ello sólo dan importancia a esta época, que supuestamente es lo contrario de lo que pretenden, porque pobres y desahuciados los hay durante todo el año, que nadie llega el 23 de Diciembre y te dice: «venga, fuera de casa que es Navidad y hacen falta pobres que dén pena». Eso sólo lo hacen los gitanos rumanos, pero durante todo el año.

Lamentablemente, ese es uno de los recursos que muchos utilizan para ganar adeptos en sus blogs: escribir sobre causas perdidas y supuestas injusticias sociales, que mola un taco y despiertas a la gente por sus entrañas…

Estas fiestas son uno de los tres parones al año en el que podemos dejar la rutina de todos los días un poquito más apartada y dedicarnos más tiempo, a nosotros y a la familia. Son unas mini-vacaciones, que, unidas al frío propio de la época y a las tradiciones «ancestrales», conforman una época muy familiar, en la que estamos más pendientes de lo que sucede dentro de casa, que de lo que sucede fuera (que es la costumbre). Es por eso por lo que nos encontramos en muchas ocasiones conque tenemos el gallinero alborotao (esto es, follones en la familia que ni siquiera esperábamos), y mucha gente cae en depresión, y detesta las navidades, sólo porque es la época en la que no tienen más cojones que darse con la puta realidad en la cara, ya que dedican el resto del año a esquivarla, a «redecorarla», etc. Vamos, que le dan esquinazo a su propia familia en cuanto se les presenta la ocasión… Semana Santa, verano y Navidad: las tres épocas del año en las que la gente no tiene más remedio que mirarse al espejo.

Mientras tanto, los que escribimos nuestros blogs, quieras que no, estamos en casita, calentitos, y con una familia con la que pasaremos estas fiestas, pues eso es lo que son. Que nos quiten lo bailao,  y que los demás se busquen la vida, porque es muy fácil aprovechar algunas fechas para hacer denuncias sociales, simplemente por ganas de ser los aguafiestas de turno, o porque se pretende mover lo inamovible, que es la conciencia de los que estamos descansando de nuestro trabajo…

¡Como se nota que no tienen nada que hacer el resto del año!