¿Hasta dónde llega la M-40?

Desde hace ya un tiempo estoy trabajando en Madrid. Se han ampliado las miras y los objetivos de mi profesión mejoran día a día. También mi movilidad, pues dispongo de un cochecito, cedido por la empresa, con el que voy a ver a los diferentes clientes (desde Barajas a Fuenlabrada, pasando por todo el cinturon industrial de Madrid).

Pues bueno, desde hace un par de semanas observo que la consabida regla de «en autovía, se circula siempre por la derecha y se adelanta por la izquierda» aquí no existe. Y no sólo no existe, sino que llega a extremos esperpénticos con modificaciones, hechas al uso por los propios madrileños, tales como «todos circulamos por la izquierda, y adelantamos por la derecha, o por la mediana, si fuera preciso, y sin usar los intermitentes«. Incluso los taxistas, esos señores que tienen un carné que les acredita como conductores profesionales, se meten por donde menos te lo esperas y provocan más de un sobresalto (que, si es muy gordo, más que sobresalto se le llama accidente…)

Hoy, viniendo para Córdoba, todo recto desde Madrid, por la M-40, que, en un ligero quiebro muta súbitamente y se convierte en la A4, he observado que el fenómeno, que he denominado «fenómeno de la M-40» (es decir, todo cristo conduciendo por la izquierda y adelantando por donde le sale del nabo) estaba más presente que nunca. Y como si de una extensión de la circunvalación madrileña se tratase, he llegado hasta más allá de Despeñaperros (hasta Bailén, concretamente), con la sensación de que no había salido de Madrid, puesto que era más sencillo adelantar por la derecha (huys, perdón… Quise decir «rebasar» 😆 ) ya que el carril iba vacío (aunque, de vez en cuando, surgían, como en un videojuego, unos oportunos camiones…)

Y esa es otra… ¿Puede alguien explicarme por qué, en 230 kilómetros de trayecto, no aparece NI UN SÓLO CAMIÓN, y en cuanto estás llegando a Despeñaperros, y hasta 10 kilómetros después, te encuentras todos los camiones que no ves, ni siquiera, yendo a la lonja madrileña? Es un fenómeno curioso, que seguro que tiene que ver con las autovías que tienen parte de su trazado por zona montañosa, o que la DGT los pone ahí para que la gente vaya más despacio, aunque un A3 se había pegado un cebollazo contra el quitamiedos derecho esta tarde que lo flipas. Que al pasar por allí estaba aún la grúa y la ambulancia, y me ha dado un escalofrío por el cuerpo al recordar un suceso no demasiado lejano en el tiempo…

A la altura de Andújar ya he visto cómo la gente circulaba por la derecha y adelantaba por la izquierda, aunque aún quedaban grupitos de domingueros, encabezados por uno que iba a 110, molestando en el carril izquierdo, impidiendo circular con la normalidad acostumbrada por un vehículo que se mueve, sin demasiados problemas, a 140 por hora.

Así que, por el sur, la M-40 llega hasta Andújar, más o menos (depende del día). Y por las zonas de Valencia y Coruña, parece que llega hasta los mismísimos puertos de ambas ciudades…

¡Me cago en sus puertos! 😆