Factura va, factura viene…

Todos los que nos dedicamos a alguna actividad económica tenemos una serie de deberes trimestrales con el Estado Español. Sí , ese que, entre unos y otros, parece que están a puntito de cargarse… ¡Todo por la pasta!

Pero, a pesar de ello, hay que cumplir con el deber de un trabajador por cuenta propia (mi caso), y por ello, este mes he estado bastante liado comprobando que las declaraciones trimestrales del Ejercicio 2005 estuvieran correctas, con sus libros de facturación y facturas cuadradas y en condiciones, al tiempo que la declaración anual (el fatídico Modelo 390). Ese es el motivo principal por el que no he podido escribir algún articulillo más, pero es que Enero tiene esas cosas.

El mero hecho de ser autónomo te hace adoptar un rol proteccionista en cuanto a lo que tu negocio se refiere. Y es común pensar que andamos bastante maltratados por la Administración, aunque yo nunca he tenido problemas (afortunadamente), porque siempre he sido meticuloso en estos "Eneros" de "tira y afloja".

Terminando el Inventario

Paseando, metafóricamente, por los montones de facturas, tanto emitidas como recibidas, observo que se esconden, con cierta mala baba, algunos recibos no desgravables, principalmente de medios de transporte. Todos ellos acaban dentro de un sobre de Telafónica de España, S.A.U. que, hasta cinco minutos antes había contenido un facturón del demonio, que ahora reposa grácilmente en el montón de "facturas recibidas"

Hay para todo en los montones de facturas. Pruebo a ordenarlas por fecha, para seguir un ritmo razonable a la hora de comprobar el libro de facturación. Al cabo de varias horas, termino de revisar las del primer trimestre del año pasado, que invariablemente se llamará "Periodo 1T". Muy original. El caso es poder comprobar el cuadre de todo el asunto antes de rellenar el fatídico "Modelo 390" y, con ello, cerrar el año fiscal que me compete.

Días más tarde, por fin, he podido terminar la revisión de los periodos 2T, 3T y 4T, comprobando que todo está en su sitio.

Vulgarmente, estos menesteres son conocidos con el nombre singular de Inventario. Este es mi tercer Inventario y aún no me acostumbro a toda la parafernalia, pero me consuela pensar que, mientras yo reviso mis cuentas, otros se están masacrando los codos, literalmente, para aprobar un exámen que les permitirá sacarse un título, con el cual podrán trabajar de cajeros en un restaurante de comida rápida. (Sin desmerecer los méritos de estudiar una carrera, dejadme que piense así, coñe, que me sirve de consuelo… 😉 )

Y es que Enero es un mes muy puñetero…