Delitos en la Red II: Falsificando Pruebas

En el artículo Delitos en la Red: Cómo Atajarlos de Raiz, explicaba, en el primer párrafo, que las pruebas que se presentan ante la Policía, o ante un juez a la hora de hacer una denuncia, deben tener cierto peso. Dicho peso no debe entenderse en el contexto de tamaño, sino de fiabilidad.

Hoy aprenderemos cómo se puede falsificar una prueba que no haya sido contrastada por un notario o un agente de la Autoridad que pueda dar fé de que dicha prueba es verídica.

Pasen y vean, que descubrirán el increíble mundo de los tongos a la Ley en Internet

Empezamos por lo más básico, las «capturas» de pantalla. Normalmente, éstas se hacen, en los PC ordinarios, pulsando ALT+Impr. Pantalla o sólo Impr. Pantalla. Pongamos, como ejemplo, la primera parte de este artículo:

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Una captura simple y sencilla, como las muchas que se presentan como prueba en una denuncia.

A continuación, vamos a seguir el procedimiento para presentarlo como prueba. En la mayoría de los casos, basta con hacer una captura de pantalla y pegarla en el Paint, imprimiendo ésta y llevándola como prueba al presentar la denuncia. Esto es una práctica que se cree segura, pero claro, una captura puede trucarse. ¿Cómo? Pues es lo que vamos a ver aquí.

Cuando vemos una página web, realmente estamos viendo un código HTML que interpreta nuestro navegador. Ese código contiene enlaces que aparecen como imágenes, objetos flash, música de fondo… Pero cada uno de esos elementos viene por separado. Es decir, que para poder obtener un sólo archivo con todo el contenido de la pantalla, y que pueda constar como prueba, tenemos que recurrir a guardarlo en un formato utilizado por el correo electrónico en HTML, el Mail HyperText (MHT).

El MHT es el formato de archivo de guardado de páginas webs en captura no-de-imagen más fiable que hay, puesto que está compuesto por elementos y juego de caracteres preparados para que vayan todos los componentes de una página web incrustados en el propio archivo, codificados en una cadena de datos. Es decir: el MHT es un formato de guardado binario, por lo que su fiabilidad es muy superior a la del HTML plano, que normalmente viene en ASCII. Pero no es todo tan sencillo, porque aunque adjuntes el MHT, éste se puede modificar. Veámoslo:

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El código fuente de la página, en formato MHT, es altamente editable. Eso sí, con cuidado.

No hace falta ser un hácker para entender que estamos ante el código fuente que genera la página web cuya captura queremos presentar en un Juzgado. Lo que pasa es que dicho código puede ser editado, siempre que guardemos un mínimo de cuidado al hacerlo, así como un mínimo de conocimientos. Vamos a realizar una demostración práctica y a cambiar el título «Delitos en la Red: Cómo Atajarlos de Raíz» por «Potitos Nutribén y Palomitas de Maíz«:

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Primero, localizamos el texto a cambiar en el Código Fuente de la página guardada.

Una vez tenemos localizado el texto, observaremos que hay mucha codificación «rara». Eso es porque los MHT utilizan el mismo tipo de «compilación» que los correos electrónicos, aunque cualquiera que sepa un poquito de UTF-8 podría variar el contenido de dicho código fuente. Así pues, procedemos a cambiar el título:

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De esta forma tan «cuca», creamos una prueba falsa.

Una vez realizada la modificación pertinente, sólo habría que ver cómo queda el archivo, abriéndolo en el navegador de turno:

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Una ligera modificación a la página web original, hecha desde un MHT en menos de dos minutos.

Nuestra prueba está lista, si queremos entregarla en formato MHT, pero como siempre suelen ser más impresionantes las capturas de pantalla, evidentemente no nos sirve, ya que en la barra de direcciones de nuestro navegador aparece una dirección local. Hay dos opciones para paliar dicho fallo:

1) Ocultar la barra de direcciones de Internet Explorer, confiando en que el Juez nos dé la razón.

2) Hacer un pequeño montaje, usando la página original y la «pirateada» en la misma ventana del navegador y, por turnos, hacer sendas capturas y un ligero trabajito de copia-pega de la captura falsa por debajo de la barra de direcciones de la captura verdadera. Eso quedaría así:

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Una vez hecho el montaje, la captura queda perfecta, y da fuerza a la prueba presentada en formato MHT.

Ahora podemos coger la captura, pegarla en un word en formato apaisado e imprimirla, guardarla en un CD… Lo que quieras, que la Policía, mientras no se demuestre lo contrario, te cursará la denuncia, aunque esto es manipulación y no se debe hacer. Por ese motivo, quiero dejar bien claro que el objetivo de este artículo es meramente informativo, para que sepáis cómo algunos cantamañanas realizan manipulaciones para su propio resarcimiento personal.

La verdad es que es algo muy sencillo de hacer, y es un peligro que esté al alcance de cualquier mermado. Esa es la razón por la que es necesario presentar las pruebas ante un Notario que pueda dar fé de la veracidad de las mismas, ante el agente con el cual se tramita la denuncia, ante el Juez que tiene que tomar una decisión al respecto…

Es decir, que si el contenido publicado DIFIERE de las supuestas pruebas presentadas, el delito de denuncia falsa se cierne sobre la cabeza de aquel que la haya realizado.

Id con ojo, chavales… 😉