Caguing: Anticelulítico Adelgazante

Hoy vamos a conocer una actividad física que nos reportará gran beneficio, sin exceder el sacrificio. Como ya se explicó en «Cagar, el mayor de los placeres«, dicha actividad es fácilmente realizable. Tan sólo necesitamos un culo (el nuestro, aunque si alguno/a no tiene siempre puede utilizar la boca. Si tampoco tiene boca… ¡Enhorabuena! ¡Es usted una vaca de las de McDonald’s!) y un wáter, que siempre puede ser el propio, el de algún allegado, el del bar de la esquina, el del chino de la calle de al lado… Aunque si no dispone de inodoro, siempre puede irse al campo, a una esquina oscura, a una boca de metro, a la puerta de la casa de su vecino, a un cajero de su entidad `bancaria «favorita»…

A continuación, una vez tenemos las dos cosas (el culo y dónde practicar el «caguing»), sólo hace falta prepararse para realizar el ejercicio. NOTA: si eres mujer y llevas minifalda, mejor quítatela, por los efectos secundarios que la práctica del «caguing» pueda dejar en el borde trasero de la misma. Si eres hombre y vistes de chaqueta, te doy el mismo consejo: ¡quítate la minifalda, que la manchas!

¿Estáis preparados ya? Pues atención, que empezamos con el ejercicio…

Flexionamos ligeramente las piernas, apuntando con el esfínter anal justo encima de la zona designada como contenedor de nuestra pérdida de peso inmediata. Sin llegar a sentarnos (como cuando lo practicamos en campo ajeno), subimos y bajamos los glúteos ligeramente, sin llegar a liberar peso, pues todavía es demasiado pronto. En este punto, las chicas que estén leyendo este artículo habrán observado que se les hacen unos bultitos en los muslos, que son lo conocido como «piel de naranja». Eso es parte del objetivo del ejercicio: eliminar la piel de naranja (y demás cosas que hayamos comido con anterioridad) descomiéndolas apropiadamente (no al estilo bulímico) por la zona apropiada al uso.

Para hacer presión y ejercitar adecuadamente los muslos y los abdominales, simulamos hacer varias sentadillas, pero sin llegar a tocar la taza (caso de utilizar un inodoro normal) o sin exceder el pliegue de las rodillas (caso de hacerlo en la calle, so marranos). Repetimos la jugada varias veces y notaremos que las tripas están preparando ya el resultado del ejercicio. De un momento a otro, la pérdida de peso instantánea se hará notoria, con una descarga eléctrica que os recorrerá la espalda y una descarga de otro tipo que se apresurará a abandonar vuestro cuerpo de manera inmediata, haciéndoos perder peso de forma natural.

Y así finaliza el ejercicio, reconfortante y único método de perder peso de manera inmediata por métodos naturales y sin complicaciones post-operatorias (bueno, eso depende de la fuerza que se aplique en el momento, pues existe la posibilidad de calentar demasiado el orificio de salida y eso escuece cosa mala.)

Por cierto, que yo no he hablado nada de utilizar papel higiénico, toallitas, o el bidé de la abuela, ya que cada uno es libre de limpiarse a su antojo… O de no limpiarse.