25 de Noviembre: Pena e Hipocresía contra los Malos Tratos

Esta Sociedad en la que cohabitamos es cada día más cochambrosa. Cualquier causa se utiliza para el despunte ególatra de colectivos y/o personas en concreto. En esta ocasión, y aprovechando el hecho de que hay víctimas colaterales de la gilipollez de algunos seres (quiero pensar que es aplicable y extensible a todas sus variantes, pero no, queda más «comercial» pensar que los malos tratos sólo se producen del hombre a la mujer), las ONG’s de turno, los cantantes «fracas» que, de otra forma y sin contar con el sentimentalismo barato del que hacen gala en sus lacrimógenas odas contra los malos tratos no se comerían un zurullo, discográficamente hablando, y otros impresentables, todos con la boca llena contra los malos tratos «a la mujer» (porque si es a los niños, ancianos u hombres eso ya no es «diferencial», ya no queda tan sentido y tan loable), se vestirán con sus mejores galas, sus «lacitos» (creo que serán magentas con un toque de aguamarina, en esta ocasión, porque los rojos son los del SIDA y los azules los de la protesta contra ETA) y sus panfletos, y saldrán a la calle a proclamar Justicia contra las pobres mujeres maltratadas (y, de paso, ganar adeptos, que ya sabemos que las ONG’s perciben fondos del Gobierno según su importancia pública…)

Otros, los cantautores de taberna y metro, optarán por intentar que sus más lacrimógenas expresiones contra la llamada «Violencia de Género» (que no de número, aunque los números en estos casos tienen gran importancia, sobretodo si hablamos de réditos financieros potenciales obtenidos trás los desarrollos propagandísticos éstos) lleguen a todo el mundo en forma de CD, por el módico precio de 5 euros, o así. De esta forma tan especial, las víctimas se verán regocijadas, gracias a esas campañas que hacen tantíiisimo por ellas…

¡Y una mierda! Los panfletos, movilizaciones de gente que no sabe de qué va la cosa, pero que se apunta a la charanga, a veces con un nivel de hipocresía descomunal (los mismos que lloran por los malos tratos en una «manifa» le cruzan la cara a su hijo a la más mínima, y a dos manos) no va a hacer nada por esas víctimas, ni siquiera bulto en la protesta (bueno,  «bulto», lo que se dice «bulto», sí que van a hacer, los joputas… 😆 )

La solución contra esas situaciones no pasan por armar grandes saraos y que varios impresentables de televisión salgan diciendo que los malos tratos son muy feos, muy malos, y que votan al PSOE. La solución REAL al problema pasaría por facilitar una información seria y veraz sobre las herramientas que este (supuesto) Estado de Derecho pone a disposición de las personas maltratadas, pero no con campañas rimbombantes ni a través de ONG’s de mierda que sólo saben echarse los cuartos al bolsillo al tiempo que hacen como que lloran, sino que debería ser el Estado, a través de sus Consejerías, los que deberían mediar en esto.

Hace años que existe el Instituto de la Mujer, pero creo que, de momento, sólo les estarán enseñando a planchar, visto el paño. Se supone que los medios ya están a disposición de los posibles usuarios (sigo insistiendo en que esa auto-discriminación no es buena, porque debería ser aplicable a todo el colectivo humano, no sólo al de «hembra entre 16 y 190 años»), y que lo que queda es que ellas sientan que se les escucha.

No hay nada con menos tacto que un vídeo de una campaña contra los malos tratos en el que salen mujeres con la prueba de que les han hecho el test de resistencia facial a puño cerrado. A ver, todos sabemos lo que es un puñetazo, y las personas maltratadas físicamente mejor que nadie. Ver esas imágenes no les reconforta, precisamente. Y tampoco puede ponerse como excusa que dichas imágenes se usan para sensibilizar al público, porque no es así. Al público se le sensibiliza desde la Educación, la cual, contra creencias populares, no es responsabilidad primera de los profesores, sino de los PADRES, que son los que deben inculcar a sus vástagos los valores del respeto al prójimo desde su más tierna infancia. Pero claro, los padres de ahora son muy «modennos», y quieren que a sus hijos les eduquen en el colegio, porque la mamá y el papá trabajan fuera todo el día, llegan muy cansados a casa, tienen muchos gastos y preocupaciones y los niños son casi una obligación o un capricho… ¿La solución a eso? Se llama «condón», viene en cajas de 3, 6, 12, etc y os permite seguir con vuestra vida de egoístas hijos de puta, agobiados por ese Gobierno de Mierda al que votásteis y que no pone solución a vuestros problemas de solvencia…

Pero vamos, que mientras que todo eso sucede, otro niño, anciano, hombre o mujer es víctima de malos tratos por parte de alguna entidad con forma humanoide a la que se le ha perdido un tornillo volviendo del trabajo, la taberna, la casa del amante, etc…